comprobar que se trata de una importantísima obra de ingeniería. Por cierto que fue hasta hace unos años el ferrocarril mas alto del mundo.
En la actualidad es el segundo mas alto, ya que el Qinghai-Tibel de China, inaugurado en julio de 2006 supera una altura de 5072 metros sobre el nivel del mar.
A medida que iba observando el terreno en los fotogramas de Google Earth, mas interés iba tomando por el trazado de este ferrocarril. A pesar de que había zonas en que la nitidez del fotograma era deficiente y a veces muy deficiente o nula. Afortunadamente parece ser que Google ha corregido este defecto y ha renovado los fotogramas con una pasada mas reciente. Lo que se agradece porque ahora si se puede seguir el trazado del ferrocarril en su totalidad. Una vez perfectamente identificado el trazado, comienzo a sacar los primero apuntes del mismo. Al tiempo que marco directamente sobre el terreno
(fotograma en este caso) detalles y anotaciones que me sirvan de referencia para su estudio, inicio una búsqueda de detalles, indagando en otras web.
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| Foto obtenida de Internet |
Después de varios intentos visitando distintas webs y envíos de algunos email a distintas direcciones, comienzo a recibir alguna información sobre el Ferrocarril Central. Sin embargo, mi objetivo principal que es la historia que pudiera haber en torno a su construcción, esta lejos de conseguir todavía.Y mucho me temo que será difícil conseguir esa historia, porque según he podido constatar y en cierto modo así me ha sido confirmado por un peruano experto conocedor de estos ferrocarriles, ésta no existe. Al menos que se sepa pueda estar en algunos registros históricos del propio ferrocarril. El trazado de esta línea ferroviaria, su dificultad orográfica y la fecha en la que se pone en marcha la iniciación de este proyecto, es lo que entraña
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| Foto obtenida de Internet |
para mi mas curiosidad por el mismo. Que en la segunda mitad del siglo XIX se acometiera una obra de semejante envergadura, para unir la costa de Perú y el interior dando con ello salida a los productos y minerales, así como otras mercancías producidas en el interior del país, es cuando menos, digno de todo elogio y admiración. Máxime cuando la precariedad de la época era manifiesta. Y los medios tanto económicos como humanos escasos. Por ello y por las vicisitudes que tanto gobernantes, técnicos y personal de mano de obra tuvieron que atravesar y padecer, es la razón principal que me mueve a estudiar esta
obra faraónica -
y se le puede dar perfectamente éste calificativo- desde su origen.
Y en la medida de lo posible, recopilando datos, recibiendo apuntes, consultando bibliografías y sobrevolando una y otra vez el trazado ferroviario, midiendo distancias, tomando altitudes, estudiando perfiles longitudinales, relacionando toponimia, clasificando cultivos o señalando ríos, torrentes, arroyos, vaguadas, etc. y cuantos accidentes orográficos se puedan encontrar a lo largo de su recorrido. Es una labor bonita y agradable, no exenta de alguna dificultad que viene dada por mi intención de aproximarme todo lo posible a la realidad de su historia. Pero la dificultad hace la labor mas interesante. Y en ello estamos, y en ello seguiremos. Sirva ésta primera entrega como esbozo de lo que quiero seguir reflejando en este blog. Si como espero, ésto que escribo es leído por personas nativas y conocedoras del Ferrocarril Central de Perú, creo tener la certeza de que algún recuerdo, anécdota o leyenda le puede venir a la memoria. No duden en exponerlo o comentarlo, así como corregir o sugerir, aquello que crean conveniente deba conocerse con otra realidad o punto de vista. Una corrección o sugerencia bien intencionada, siempre es bien acogida. Gracias.
José C. Martín
Septiembre 2013 (1ª entrega)